
Callejuela
No volví a encontrarme a la gitana físicamente, pero en sueños, se me aparecía dándome instrucciones. Podía hacerlo con su apariencia real, o eso creo, tal como yo la vi en el puente, o encarnada en algún animal. En el último sueño, se me apareció como una gato negro que me guiaba a través de intrincadas callejuelas de la Judería.
